lunes, 31 de marzo de 2008
miércoles, 26 de marzo de 2008
El Barça se harta de las noches de Ronaldinho
Alexandre Pato
Pato comenzó jugando al futsal en su ciudad natal a la temprana edad de 3 años. En 2002, a los 13 años de edad, se mudó a Porto Alegre para participar en las categorías inferiores del Internacional.
El 26 de noviembre de 2006, debutó con el primer equipo del Inter a la edad de 17 años en la victoria por 4:1 de su equipo ante Palmeiras, marcando un gol y asistiendo a sus compañeros en otros dos. Poco después, disputó la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2006 con el Inter, marcando un gol en el partido de semifinales ante Al-Ahly y jugando parte de la final ante el Fútbol Club Barcelona cuando el club de Porto Alegre se consagró campeón.
Su gran escaparate iba a ser la Copa Mundial de Fútbol Sub-20 de Canadá,en 2007, pero debido al sistema táctico parecido al del futbol italiano (que es muy contradictorio en cuanto al fútbol brasilero), el equipo se vio superado por equipos como Estados Unidos y Polonia y a punto de ser alcanzados por Corea del Sur, para después caer con España en octavos de final. Ese mismo año se consagró campeón de la Recopa Sudamericana con el Inter, marcando un tanto en la victoria final de su equipo por 4-0 sobre el Pachuca mexicano.
El día 2 de agosto de 2007 su representante afirma que a fichado por 5 temporadadas en el AC Milan tasado en (22 millones de euros) pero es hasta enero cuando se incorpore al equipo de Carlo Ancelotti.[cita necesaria]
El apodo Pato refiere a la ciudad de Pato Branco, de donde es oriundo.[cita necesaria]
El 13 de enero de 2008 debuta oficialmente en la victoria del Milan por 5 a 2 frente al Napoli, marcando 1 gol y demostrando en varias ocasiones la calidad que tienen los jugadores Brasileños.
En su segundo partido como titular marca 2 goles en el 2 a 0 que permitio a su equipo acercarse a las copas.
martes, 25 de marzo de 2008
DENILSON, OTRO ACIERTO DE WENGER

DATOS
- Nombre: Denilson Pereira Neves
- Fecha de nacimiento: 16/02/1988
- Posición: Centrocampista organizador/defensivo
- Nacionalidad: Brasileña
- Equipo: Arsenal
ANÁLISIS
Denilson llevaba destacando mucho tiempo en las categorías inferiores de la Selección brasileña. Lo extraño del caso es que en 2006 Arsène Wenger decidió apostar por él cuando era reserva del Sao Paulo y apenas disponía de minutos esa temporada. Pagaron por él 4 millones de euros, demasiada cantidad para un jugador que no tenía la confianza de su equipo en brasil.
Si cualquier entrenador lo hubiera fichado lo hubieran tachado de loco y derrochador. Sin embargo al ser ese entrenador Wenger, muchos esperábamos con ilusión el debut del joven brasileño.
A día de hoy ya ha debutado con la Selección brasileña absoluta y pese a que no es titular en el Arsenal, es una de las primeras opciones en el centro del campo gunner cuando falla algún titular.
Denilson se le podría calificar como un centrocampista total, siempre aporta: trabajo, robos de balones y ayudas a la línea defensiva.
Además organiza muy bien el juego del equipo y saca a la perfección el balón desde atrás, pero también tiene mucha llegada -una vez cerca del área rival se convierte en un peligro gracias a sus pases al hueco y a sus fuertes disparos -.
Denilson puede decidirte un partido con un gol o con una asistencia, o "secando" a los jugadores creativos del otro equipo.
EL NUEVO...
Wenger al ficharlo dijo que era una mezcla entre Gilberto Silva y Rosicky. Una definición demasiado acertada para un jugador que en esa época tenía 16 años y apenás había jugado partidos a un alto nivel.
Sin duda si sigue con esta progresión llegará a ser uno de los 5 mejores en su puesto y más de un equipo se acordará de esos 4 millones de euros que pagó el Arsenal al Sao Paulo.
viernes, 21 de marzo de 2008
El Barça tira la Copa
El FC Barcelona dijo adiós a su andadura en la Copa del Rey tras perder ante el Valencia (3-2). El conjunto azulgrana rozó el milagro en los minutos finales, pero su reacción llegó demasiado tarde y el conjunto che será el que dispute la final del próximo 16 de abril, ante el Getafe.
El conjunto azulgrana se despidió de la Copa de la misma forma como se le está escapando la Liga en las últimas jornadas: 'regalando' goles a mansalva con imperdonables errores defensivos; controlando de manera ineficaz la posesión del balón y sin claridad de ideas en ataque. Con estos ingredientes, resultaba imposible remontar el 1-1 de la ida. Y así fue.
El Barça que se vio en Mestalla no fue demasiado diferente al de las recientes derrotas ligueras ante Atlético y Villarreal, o al que cedió un empate en Almería. Un quiero y no puedo. Le puso más garra e ímpetu, sí, pero sólo al final, cuando ya era demasiado tarde. En líneas generales, fue un equipo blando, sin norte, que se ve desbordado cada vez que el rival le coge desprevenido a la contra. Porque Zambrotta, Milito, Puyol y Abidal fueron ayer un coladero. Y por ahí llegaron casi todos los males ante un rival, que en la Liga, sólo había sumado 15 puntos de 42 posibles en su estadio.
El sacrificio de Touré fue de lo poco que se salvó de la quema. El marfileño, infiltrado y mermado físicamente a causa de una hernia discal, reapareció y dio la cara en los 50 minutos que estuvo sobre el césped, poniendo incluso su salud en riesgo. Su actitud, compañerismo, profesionalidad y hambre de títulos debería servir de ejemplo. Porque, sólo por él, ya se debía haber pasado a la final.
De poco sirvió tampoco la inteligencia y majestuosidad de Iniesta en la media. O la chispa y las ganas de Bojan, aunque la efectividad del canterano baja cuando, como ayer, juega de extremo derecho. La lesión de Messi y la baja forma de Ronaldinho, que ni siquiera entró en la convocatoria, obligan a estas cosas.
Como ya sucedió en la ida, el equipo de Ronald Koeman le dio un baño táctico al de Frank Rijkaard. El Valencia hizo el partido que más le convino. Con la eliminatoria encarrilada gracias al valor doble de su gol en el partido de ida, cedió el balón a su rival y esperó pacientemente su oportunidad de sentenciar en un contragolpe. Todo le salió a pedir de boca, aunque al final se vino abajo y acabó pidiendo la hora.
Baraja golpeó primero
Y eso que el Barça salió al campo con tensión e ímpetu. A los tres minutos, Gaby Milito pudo haber marcado el 0-1 cabeceando a bocajarro un saque de esquina. Joaquín despejó sobre la línea y el balón, tras rebotar en el larguero, no entró de milagro. Fue una lástima, porque de haber entrado, el encuentro hubiera podido ser muy distinto.
Pero el caso es que no lo fue. Y el Valencia se creció. En el 14', Villa dio el primer aviso con un centro-chut que al que Silva, en boca de gol, no llegó por muy poco. Y en el 18' ya no perdonó. Baraja aprovechó un mal rechace de la defensa barcelonista y, sin pensárselo dos veces, conectó un impresionante derechazo desde el vértice del área que se coló por la escuadra
Mata 'mató' el partido
Con el 1-0 a su favor, el Valencia se encerró todavía un poco más. El Barça lo intentaba con más corazón que cabeza. Dos defensas, Milito (30') y Abidal (36'), estuvieron cerca de lograr el empate. Pero al filo del descanso, el Valencia marcó el segundo. Mata, completamente desmarcado en el área en otro inexplicable despiste defensivo azulgrana, culminó un contragolpe marcando el segundo en el 'minuto psicológico': el 45'.
Una segunda parte de locos
Pocos podían pensar con el 2-0 que la segunda parte resultaría tan vibrante. Más que vibrante, de locos. El Barça le pudo dos veces emoción a la eliminatoria, aunque al final no le sirvió de nada. Rijkaard quemó sus naves dando entrada a Henry por el 'tocado' Touré (50'). Y el francés revolucionó el ataque. El 2-1 fue obra suya. El galo cabeceó un gran centro de Sylvinho desde la izquierda y el balón, tras tocar en el poste, entró a la red (72').La alegría duró sólo un minuto, ya que el Valencia, en la jugada siguente, cogió dormida una vez más a la defensa del Barça y Mata, rematando a placer en el área un centro de Villa, marcó el 3-1 sin dar ni siquiera tiempo al Barça a preguntarse qué había pasado (73').Pero el duelo había entrado ya en una fase frenética. El Barça volvió a soñar con la clasificación ya que Eto'o, en el 80', acortó de nuevo distancias. El camerunés se internó en el área aprovechando un mal rechace defensivo, y batió a Hildebrand con un zurdazo raso y cruzado (3-2).Al Valencia le entró el miedo en el cuerpo y se derrumbó en la recta final. El Barça buscó el milagro atacando en tromba y puso a los ches contra las cuerdas. Pero ya era demasiado tarde, y el empate no llegó. Si los azulgranas hubieran reaccionando antes, tal vez el finalista el próximo 16 de abril ante el Getafe hubiera sido otro. Pero será el Valencia. Fue quien más se lo mereció.

